turingHay cualquier cantidá de caye, plazoleta y pueblos entero que yevan nombre por lo meno, discutible. Y vice versa: hay montone de gente que merece homenaje y ya nadie se acuerda de eyos. ¿Donde está el monumento al inventor de la pila? ¿O del primero que ha fabricao bombiyas para mate? Eso sin hablar de gente que ya es imposible saber el nombre, como el inventor de la rueda, de la cuchara o de los zapato ¿Pa’ cuando, señores legisladore, el monumento al inventor desconocido? O por lo meno empecemo por los conocido: quiero ver aunque sea la Plazoleta Sabin, la cortada Milstein, y por qué no, la escuelita Alan Turing.

Alan Turing ha nacido en Inglaterra en 1912; su tata era inglé y su mama irlandesa, y en esa época las papas estaban muy caliente entre esos dos paíse. Algunos querían la independencia de Irlanda -como los papás de Turing- pero a la mayoría de los inglese no les gustaba la idea, ansí que le han metido bala sin asco pa’ que quedara claro que no estaban de acuerdo. Ansí las cosa, el matrimonio Turing ha dejao al changuito con unos tíos y se han ido pa’ la India a refugiarse y de paso hacer unos libras esterlina. Alan recién los ha güelto a ver cuando ya era un chango grande.

La infancia es la parte donde los biógrafo inventan macana, porque las biografía se escriben de atrás pa’ adelante. Si un tipo de grande se hace muy conocido en el mundo de la música, despué dicen que de chiquito ya movía el sonajero con mucho ritmo y cosas ansí. Pero de Turing no pueden decir nada parecido porque el mundo donde se iba a destacar todavía ni estaba inventao. Se cuenta que en la escuela se destacaba en matemática y no mostraba mucho interés en otras materia, principalmente en religión que en ese entonce era obligatoria. De todos modo ha lograo ingresar al King’s College (no se olvide que en los paíse de Anglosajoña le dicen “cólesh” maomeno a lo que nosotros le decimo “facultá”). Se ha graduao a los 22 año y a los 24 ha publicao un artículo yamao “On computable numbers”, uno de esos trabajo que terminan marcando un antes y un despué en la historia de las cencias.

Pa’ un viejo como yo, que ya va hacer un siglo que hei terminao el sesto grado, “On computable numbers” no parece escrito en inglé sino en chino. Yo maomeno me arreglo con el inglé porque hei aprendido en James Craik, pero el trabajo de Turing está yeno de letrita que ni figuran en el alfabeto y hay que ser muy matemático pa’ entenderla. Mi ñeta q’ estudea esas cosa me ha traducido una partecita a la castiya.

Primero, tenemo que entender el conceto de algoritmo: es una serie de pasos finitos (no finito como contrario de grueso, sino finito como contrario de infinito), no ambiguos, cuya ejecución y eventual repetición permite resolver un problema. Usté no se da cuenta, pero cuando divide la consumisión del boliche entre los amigo que han participao ejecuta un algoritmo: 56 peso dividido 4, el 5 al 4 le está 1, 4 por 1 es 4, pa’ 5 me sobra 1, bajo el 6, me queda 16, 16 dividido 4 le está 4, me queda cero, resultao 14, fin. Este algoritmo que le han enseñao en la primaria le sirve pa’ resolver cualquier división por complicada que sea. L’ único que cambia es la cantidá de pasos.

Güeno, la pregunta del miyón que intentaba contestar Turing era: dada una proposición matemática, ¿es posible encontrar siempre un algoritmo que decida si la proposición es verdadera o falsa? La respuesta -no nos queda más remedio que creer o reventar- es no.

Pa’ resolver la cuestión Turing ha inventao una máquina ideal (o sea, una máquina que sólo esistía en el mundo de las idea), una máquina que leía, escribía y borraba sobre una cinta de papel que nunca se acababa y que se podía desplazar a la derecha o a la izquierda de a un paso por vez, con sólo dos símbolos. Hoy día a esas máquina ideales se las conoce como máquinas de Turing por obvias razone, pero del mesmo modo que a una máquina que hace bordado se la yama bordadora o a una máquina de podar se la yama podadora, a esta máquina imaginaria de hacer cómputos Turing la ha yamao simplemente “computadora”. Esa máquina ideal podía en cierta forma “aprender”, propiedá que Turing ha bautizao “inteligencia artificial”. Era la primera vez que se usaban estos término, y medio que han quedao en el olvido durante algunos año. No perdamo de vista que todo el trabajo de Turing era astrato, puramente teórico. Él no tenía idea de cómo yevar a la prática una máquina de Turing, las posibilidade ténicas de hacerlo estaban todavía en el futuro.
El revuelo que ha causao “On computable numbers” ha sido tal que la Universidad de Princeton, en Estados Unido, lo ha invitao a trabajar con eyos. Ayí Turing ha tenido como compañeros a gente como Gödel, Von Newman y Einstein.

En 1939 ha estayao la Segunda Guerra Mundial, y Turing ha sido reclutao por el servicio secreto inglé. Su fama en el mundo de las matemática ya era grande, y los agente secreto de su majestá sabían muy bien lo que querían: necitaban ayuda pa’ descrifrar los mensaje en clave de los nazi.
Hay toda una cencia que se yama criptografía y que trata justamente de cifrar y descifrar mensaje. Es una cencia tan vieja como la escritura, y ya se mandaban mensajes en código en la epoca de los faraone.
Ante que nada digamo que no hay mensaje cifrado que no se pueda descifrar; la cuestión es cuánto tiempo yeva realizar esta tarea. El ésito del cifrado de un mensaje consiste en que descifrarlo yeve muy mucho tiempo, y el mensaje ya haya perdido atualidá, y por lo tanto utilidá p’al enemigo.
La forma más fácil de cifrar es remplazar una letra por otro signo; puede ser un símbolo arbitrario, otra letra o un número. Cualquiera que haya resolvido una claringriya en la vida sabe de qué estoy hablando.
La claringriya es fácil: uno sabe que en castiya la letra que más se repite es la E, segunda la A, ecétera. Con un poco de ojito y pacencia, conociendo el ideoma en que está escrito el mensaje cifrao, se saca en seguida.
Algunos lo complicaban cambiando el ideoma original del mensaje por otro que al enemigo le resulte difícil o imposible conocer. Los norteamericano traducían sus comunicacione de la segunda guerra al idioma de los indio navajo (menos mal que no los han matao a todos), cosa que los japonese o los alemane desconocian por completo.

Los alemane usaban una máquina que yamaban Enigma (mucho no se han jugao con el nombre), que era básicamente una máquina de escribir elétrica en la que cada tecla acionaba uno rotor que tenía impresa las letra y las marcaba en papel. Pero no había un solo rotor, sino vario, y cada rotor tenía más de una posición de escritura. Ansí que cada vez que el operador metía el dedito pa’ marcar una letra, se marcaba una diferente según un número altísimo de posibilidade. Pa’ colmo el orden de los rotore se cambiaba cada tanto, complicando más la cosa. Ya ante de que empezara la guerra, los inglese y los francese se habían resignao a que nunca iban a poder romper esos código.

Hay otra forma de romper un código, que es por la juerza bruta. Se trata de probar todas las posibilidade una atrás de la otra hasta otener el mensaje original, pero era humanamente imposible por la cantidá de tiempo que yevaba. Humanamente imposible, se quedó pensando Turing, pero… ¿y qué hay si usamo una máquina?…

Hasta entonce, la criptografía estaba dominada por los especialista en lengua. A partir de la máquina Enigma cada vez hubo más y más especialista en matemática, y entre eyo ha sido reclutao Turing.

La máquina de Turing, si pudiera ser algo más que una idea, era la forma de descifrar esos mensaje aplicando la juerza bruta. Y se ha tranformao en realidá. Era básicamente una máquina de calcular muy compleja basada en relay (alguno le dicen relé), que según estaban abierto o cerrado dejaban o no dejaban pasar la corriente. Estas máquina podían analizar las diferente posibilidade de descrifrar un mensaje a una velocidá que ningún celebro humano podía alcanzar. Los celebro humano se dedicaban a la parte lógica: descartaban combinacione imposible, o trataban de deducir alguna palabra de acuerdo al origen del mensaje. Por ejemplo, si el mensaje venia de un sumarino, uno podia pensar pensar que en alguna parte estaba la palabra torpedo, por ejemplo.

Esta máquina de descifrar ha sido bautizada Bomba, y ha sido la primera aplicación prática de las máquina de Turing. Endespué ha sido superada por otro modelo a base de válvulas eletrónica, y esta otra máquina se ha yamao Colossus. Gracias a eyas, los inglese han podío mantener a sus barcos de suministro casi siempre lejos del alcance de los sumarino alemane que andaban por el Atlántico. Nadie puede calcular la cantidá de vidas que se han salvao en los mare, sin hablar del hambre que iban a pasar los inglese si los nazi le cortaban los vívere. Ahi tienen los que dicen que los científico viven en una torre de marfil.

En 1946 Turing ha recibido la Orden del Imperio Británico por su colaboración durante la guerra. Ese año se ha reintegrao a su atividá civil, y se ha dedicao a algunas cuestiones que la guerra no lo había dejao. Se ha puesto a estudiar psicología y neurología, y ha vuelto a correr carreras de fondo como cuando era estudiante. Por poquito no se ha clasificao pa’l maratón olímpico de 1948, donde hubiera perdido con un paisano nuestro, Delfo Cabrera.

No ha abandonao su pasión por esta cencia que estaba naciendo, la informática, y ha trabajao en un proyeto yamao MADAM (Manchester Authomatic DigitAl Machine), sigla que viene a apoyar la opinión de quien esto escribe: las computadora pertenecen al género femenino. Turing ha encarao la programación de MADAM, y ha incorporao dos conceto que hoy son pan de todos los día. Uno es el de biblioteca, o sea, datos que se incorporan una vez y quedan disponible pa’ que sean leidos por diferentes programa, ahorrando así tiempo y memoria. Si usté usa Window y esplora la carpeta SYSTEM, se va a encontrar con un montón de archivo con la estensión DLL (Dinamic Link Library); güeno, cada uno de esos archivo es una biblioteca. También ha inventao las subrutinas, que son programas más chicos dentro de un programa más grande que hacen cálculos repetitivo. Hoy día no se puede concebir la programación de computadora sin esos concetos.

En 1950 Turing ha publicao otro artículo trasendental. Viendo que las máquina computadora se iban haciendo cada vez más compleja, se había intalao entre los científico una discusión sobre si un día las máquina iban a ser pensante, o simplemente iban a imitar las funcione del celebro humano. Turing propuso una prueba: supongamo dos terminale de comunicación pa’ comunicarse esclusivamente tecliando letra, palabra y frase. Es lo que hoy yamamo el chat. Uno de los terminale lo opera un ser humano, y el otro (sin que el primero vea) lo opera otro ser humano, o una computadora. Si el primer operador no puede distinguir cuál es cual, tenemo que asumir que la computadora piensa como ser humano y no sólo imita. En otras palabra, la máquina posee verdadera inteligencia. No sé usté, pero a mí esta posibilidá me pone los pelo de gayina. N’ ese mesmo artículo Turing calculaba que p’al año 2000 iba a haber máquina lo suficientemente compleja como para pasar ese test (que hoy se yama Test de Turing). Ha pecao de eceso de otimismo, por lo visto. Pero si le sirve de consuelo, me parece que la mayoría de los seres humano no pasa el test de Turing, porque del otro lao lo confunden con una máquina por lo tonto.

Por sus contibucione al conocimiento de la matemática, ha sido designao miembro de la Royal Society de Londres. Eran años felice, y Turing disfrutaba sin saber que se le venía la noche…
Turing, mucho ante que se inventara la palabra, tenía una atitud hacker. Amaba resolver problema, compartir lo que sabía, intercambiar información libremente. Al servicio secreto de su majestá esto no le hacía ninguna gracia, porque Turing conocía al dediyo el sistema de cifrao y descifrao de mensajes (sistema que hasta bien entrada la década del setenta se basaba en máquinas parecidas a la Enigma de los nazi). Por eso querían tenerlo bajo control, aunque eso sinificara meterlo en cana. Y un episodio de la vida privada de Turing les ha dao la oportunidá.

Resulta que el Alancito ya de chico era gay. En 1952 Turing se ha peleao con un novio que tenía, un chango de la facultá. El chango ha aprovechao que tenía la yave de la casa de Turing y ha entrao y le ha robao cuando él no estaba. Turing ha ido a hacer la denuncia y se ha encontrao con la sorpresa: lo han dejao preso por infringir la ley de sodomía. Sí, en Inglaterra, la democracia más vieja del mundo, ser gay era delito tipificao en el Código Penal. Y lo ha seguido siendo hasta los años sesenta, aunque usté no lo crea (en la Argentina, país de gauchos brutos inorante, nunca ha pasao de ser edito policial, ansí que no me vengan los gringo a hablar de tolerancia y discriminación).

Ya a principio del siglo XX el finao Oscar Wilde había ido a la cárcel por lo mesmo, pero a Turing le han ofrecido una alternativa: hacerse un tratamiento a base de hormona que equivalía a una castración química. Tal vez Turing ha pensao que cualquier cosa era mejor que la cárcel, y ha aceptao. Pero ha entrao en una depresión que nunca ha podido superar.
En 1954 lo han encontrao muerto en su cama. En la mesa de luz había una manzana con un mordisco. La manzana estaba envenenada con cianuro. Los forense han dictaminao suicidio, y se ha terminao el asunto. Turing ha sido enterrao y olvidao lo más rápidamente posible, sin importar su contribución durante la guerra.

A principios de los 70, gracias a los avances tenológico, el servicio secreto de su majestá no usó más máquina codificadora electromecánica. Todo el conocimiento que Turing había tenido en su momento acerca de esta máquina ha dejao de tener importancia, y los archivos oficiales sobre el tema han sido puesto a disposición del público. Recién entonce el mundo ha podido saber cuánto había colaborao Turing pa’ terminar la guerra lo más antes posible.

Basao en esta historia, el dramaturgo Hugh Whitemore ha escrito la obra Breaking Codes (Rompiendo Códigos) q’ en la Argentina lo ha interpretao Arturo Puig en el papel de Alan. Fijesé que el juego de palabra es tan válido en inglé como en casteyano, hoy que está tan de moda decir que “fulano no tiene código”, o que cierta gente los tiene pero son “códigos mafiosos”. En Manchester le han hecho monumento de bronce que lo muestra sentao en un banco de plaza, en atitud de pensar. Y dice una leyenda que el logo de la empresa Apple (una manzanita mordida) es un homenaje a Turing. Pero Steve Jobs, creador de la empresa y del logo, jamás ha confirmao ni ha negao el rumor.

Dicen algunos que el nombre que una sociedá le da a sus lugare (toponimia, le dicen) es un fiel reflejo de la escala de valore d’esa mesma sociedá. Yo ya soy un hombre viejo y creo que me voy a morir sin ver la Plazoleta Sabin, la cortada Milstein, y por qué no, la escuelita Alan Turing.

Como despedida por hoy y si le interesa esto de la inteligencia artificial, le dejo un link pa’ bajar “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?“, la novela que ha dao origen a la película Blade Runner.

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